Dicen las brujas que las noches de los licántropos son las ideales para pedirle favores al cielo y realizar hechizos con éxito.
Ahora que empieza a oscurecer, me daré un baño tibio de agua y sal y perfumaré mi cuerpo con sándalo. Colocaré despacio sobre mi piel una fina túnica blanca y decalza caminaré entre los pinos hasta que sus copas me ofrezcan la visión de la luna.
Allí le bailaré como hacían las ancestrales meigas y los druidas, y cuando sepa que somos uno y sus rayos me iluminen el rostro me hincaré de rodillas y lanzaré mi plegaria a los cuatro elementos pidiendo por mis cuatro amigos.
Rogaré por los que están vivos. Y rogaré porque el que está muerto. Porque los cuatro encuentren su camino.
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Que bella plegaria.
ResponderEliminarA buen seguro que el sentimiento que contienen tus palabras, ya luces que recorren los rayos de luna, llegarán a su destino.
Un abrazo y todo mi ánimo!
Hermosísimo lo que escribes.... se alcen las plegarias a todos los que vivimos... y a los que se fueron...
ResponderEliminarUn abrazo!