miércoles, 27 de enero de 2010

MANOS DE AGUA

Fuí yo quien encontró el cadáver.
Por que ella así lo quiso...llevaba horas llamándome por entre las viñas.

Seis meses después mi cuerpo consiguió llorar
acariciado por unos brazos de agua
mientras me susurraban al oído
un cuento sobre las mariposas....

domingo, 24 de enero de 2010

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

Cambiar impresiones con DANZARINA me ha dado una idea.
Quisiera pediros un favor a todos y cada uno de los que en cualquier momento de vuestras vidas leáis este post. Quiero que al acabar de leer esta entrada recordéis un momento feliz de vuestra vida. Quiero que lo sintáis, que recordéis cómo era vuestra respiración, cómo os latía el corazón, cómo era vuestra sonrisa. Quiero que lo reviváis de nuevo con la misma intensidad que aquel entonces....y que luego lo escribáis.
Si quereis escribidlo en los comentarios como ha hecho DANZARINA, sinó hacedlo en vuestros propios blogs o en cualquier soporte en vuestra intimidad, lo importante es que lo plasméis. No basta con recordarlo, hay que escribirlo.
Nuestro caminar está lleno de pequeños momentos felices, cosas que nos alegran, detalles que nos sacan una sonrisa de satisfacción e incluso una risa. Cualquier historia vale con tal de que nos dé felicidad.
Se trata de practicar las sensaciones que despiertan en nuestro cuerpo cuando nos sentimos plenos, para luego ponerlos en práctica en cualquier otro momento desastroso de nuestras vidas y poder controlar nuestra tristeza o apatía.

Estos últimos dias no han sido muy buenos para mí pero he logrado escapar de ellos simplemente pegando mi nariz al escaparate de una libreria. . Cuando yo era pequeña las historias de ESTHER o la de JABATO llenaban mis horas de ocio, guardaba celosamente mi semanada para poder comprar al final de mes la nueva entrega de mis aventuras favoritas y continuar así con el hilo de la historia que siempre me dejaba intrigada....
No sé en qué momento dejé de leerlos pero recuerdo una vaga sensación de inquietud al no poder finalizar la lectura de esas historias y saber cómo acababan finalmente.
Hace unos dias que he vuelto a ver que anunciaban la vuelta de esos fascículos y allí en el escaparate de la libreria de mi pueblo los he podido contemplar. No he entrado a comprar ninguno, en realidad ya no tengo edad y no me interesa lo más minimo el final de las aventuras....pero pararme frente al cristal y contemplar los anhelos de mi juventud, los sueños que volaban por mi imaginación al cerrar la tapa de la revistilla al leerla....me llena de una gran satisfacción. Será porque tuve una infancia feliz y esas aventuras me retrotraen a ella. Será porque ver esas caras conocidas de mi infancia me recuerda que todo puede conseguirse tarde o temprano, será....
Lo cierto es, que salgo de allí feliz y por unos momentos me olvido de mis terrenales problemas y vuelvo a ser una niña.
Y ahora, no me hagais a mí el favor de escribir sobre vuestra felicidad. Haceros el favor a vosotros mismos y escribid, escribid sobre la felicidad.
Vamos a olvidarnos de las penas, de los problemas, de las deudas, de las enfermedades....vamos a ser felices....aunque solo sea mientras escribamos sobre nuestra felicidad.
GRACIAS.

sábado, 23 de enero de 2010

viernes, 22 de enero de 2010

En nuestra cuevita



La última vez que te ví
quedamos en vernos en nuestra cuevita,
pero la vida injustamente nos separó
y no volví a verte.
Una vez al mes marco tu número y hablamos.
Deprimido dices no olvidarme y necesitar verme.
Pero siempre soy yo la que llamo.
Prometiste que no habría distancia suficiente,
prometiste cuidar de mí,
pero yo continúo errada en mi camino, sin dueño,
mientras tú dices ahogar tus penas en soledad.
Sé que el reencuentro se aproxima
pero no sé cómo reaccionaré.
Me pregunto si,
después de haber compartido tanto y tan intenso,
sabré al mirarte a los ojos,
si algo de todo aquello fue verdad.

sábado, 16 de enero de 2010

HAITI


Cuando empecé este blog me hice prometerme a mí misma que en él no hablaria de penas. Y pienso cumplir mi promesa.
No voy a hablar de víctimas, ni de la inoperancia de los gobiernos o de deficits en las infraestructuras. Ni siquiera de la ineficacia de la cooperación y la colaboración de las Naciones Unidas.
Lo que quiero hacer desde aquí es DAR LAS GRACIAS.
Dar las gracias a todos los voluntarios que desinteresadamente se han lanzado a la aventura de ayudar. Gracias a los cooperantes de las ONGs . Gracias a los particulares que se han desplazado alli por iniciativa propia. Gracias a los militares . Gracias a los cuerpos especiales de rescate. Gracias a los médicos y ATs.
Gracias por las donaciones: las de instrumental médico, la de medicamentos, la de víveres y agua, las de materiales de primera necesidad.
Gracias por las potalizadoras de agua.
Gracias a ese ciudadano que teniendo a su hijo en paro ha donado una importante cantidad de dinero a una cuenta bancaria. Gracias a esa anciana que siempre mira las ofertas en el supermercado por hacer otro tanto.
Gracias al niño que se ha enternecido al ver a un niño en la tele llorar por la perdida de su familia y ha donado parte de su regalo de reyes.
Gracias a todos y cada uno de los ángeles que están aportando su pequeño granito de arena para que nuestros amigos al otro lado del charco puedan salir de esta catástrofe.
GRACIAS Y MILES DE BESOS.

jueves, 7 de enero de 2010

CARTA A STEVE

..."No profeso religión y las profeso todas.
No hay más Dios que el UNIVERSO,
y el HOMBRE es su profeta."

Un bloguero se pregunta quién reparte la entereza, el espíritu de sacrificio necesario para plantarle cara a la vida, para llegar a la cima de la montaña.

Mi opinión particular es que TODO está dentro de nosotros. Está en nuestra esencia humana hacernos daño o darnos felicidad.

No hay nada ni nadie que me impida mañana llevarme una copa a los labios, salvo yo. No hay nadie que me impida descolgar el auricular del telefono y llamar a esa persona que me hace tanto daño, salvo yo. Yo tengo el PODER de mi vida en mis manos.

Por ejemplo, cuando se nos rompe un electrodoméstico nos lamentamos de que nos ha llegado la racha de mala suerte y a continuación y en los dias venideros se nos van a ir rompiendo más cosas. Es muy probable que así sea pero la mala suerte no tiene nada que ver, sinó que lo mas seguro es que dichos electrodomesticos se compraron en dias cercanos y es ley de vida que acaben sucumbiendo a un tiempo. Pero nosotros empezamos a pensar en negativo y ya todo es una cadena de desgracias y nos sentimos hundidos.

Tenemos que pensar en positivo y ver lo bueno dentro de lo malo para que nuestra mente no se vea envuelta en una espiral de tristeza.

Es evidente que cuando en la vida nos suceden cosas serias como quedarnos en paro no podemos ponernos a dar saltos de alegria, pero sí podemos empezar a ilusionarnos con cosas nuevas como pensar en acabar aquel curso de inglés para el que nunca tenemos tiempo, o aprender a pintar si ese fue siempre nuestro deseo, o dedicarnos a vender aquellas manualidades que hacemos en nuestro tiempo libre y que tanto nos relajan....

Así mismo cuando descubrimos que nuestra pareja nos ha estado engañando no podemos darle las gracias por cambiar nuestra vida pero después de un tiempo prudencial de llanto (al fin y al cabo la sesibilidad es esencial al ser humano) sí que podemos buscar en nuestra mente aquellas cosas que hemos dejado de hacer por nuestra pareja y que ahora es la oportunidad de llevarlas a cabo, o pedirle una cita a aquella cajera del super que siempre nos echa miraditas....¡¡quién sabe!!

La cuestión es, no regodearnos en nuestra propia desgracia.

Hallar lo positivo de una situación desesperada es dificil, lo sé, es una práctica de autodisciplina diaria. Pero no es imposible. Está en nosotros agarrar la cuerda y seguir subiendo, a nuestro ritmo éso sí, a veces pararemos, otras tiraremos hacia atrás, otras nos quedaremos colgados de la cuerda llorando...y si es necesario volver hacia atrás, se vuelve, no seremos ni el primero ni el último....lo importante es volverlo a intentar.

Yo no soy una persona valiente, nadie más que yo sabe cuántas veces me he dejado caer...pero hoy por hoy y de momento....vuelvo a estar sujeta a la cuerda y subiendo.

SI HE ESCRITO ESTO NO ES PORQUE TENGA LA VERDAD ABSOLUTA, SINO PARA QUE SI ALGUNA VEZ VUELVO A SOLTAR LA CUERDA HAYA ALGUIEN AL OTRO LADO QUE VUELVA A RECORDARME.....: QUE PUEDO VOLVER A HACERLO.



lunes, 4 de enero de 2010

LA VIDA

Siempre pensamos que será fácil, algo extenuante a veces pero fácil...si otros pasaron por ella nosotros tambien podremos.
Y ahí estaba ante mí, LA MONTAÑA, aquella de la que tanto habia oído hablar a mis mayores cuando era pequeña. Ahí estaba mirándome desafiante.
Cargué la mochila a mi espalda, las cuerdas, las cintas, los mosquetones y los fisureros en mis caderas y comencé a ascender.
Era la segunda de tres. Los pies de gato y los dedos de las manos descubriendo cada saliente, cada hendidura, cada grieta a la que aferrarse un momento antes de asegurarse.
A las pocas horas los musculos de mis brazos comenzaron a flaquear, me temblaban y las rodillas me dolían por aquella postura forzada. Empecé a pensar que aquella ascensión por la montaña no era tan fácil como yo creía y dudé si seria capaz de finalizarla.
Miré en dirección a mis compañeros, no podía defraudarlos. Yo dependía de ellos y ellos también de mí.
Volví a agarrar la montaña y continué subiendo. Sentía cada entrada de aire en mis pulmones como un desgarro, como si me rajaran la garganta a cada inhalación. Y las lágrimas comenzaron a bajar por mis mejillas. Quería que aquel sufrimiento acabase pronto...mis muslos quemandose por el roce de las cuerdas, las solladuras de las manos que apenas ya sentía....los pies me pesaban como losas...
Pero seguí ascendiendo.
Al rato mi compañero de abajo me gritó que estaba agotado y que tal vez seria buena idea parar un rato....¿parar? ¿parar y continuar mas tarde con el cuerpo entumecido y frio? noooooo.
No es buena idea. Mejor seguir. Casi lo hemos conseguido. Confía en mí. Nosotros podemos.
No podia creerme lo que me acababa de escuchar decir a mi misma....

Entonces volví a mirar a la montaña. Miré abajo y miré luego arriba. Estaba allí arriba, colgada como una garrapata en medio de la nada, ....YO. Y en ese preciso momento fue cuando me sentí fuerte, increiblemente fuerte y capaz y comenzó el subidón de adrenalina, el que no me abandonaria ya hasta coronar la cima.
Llegué, dando saltos de alegria, llorando, gritando a pesar de mi garganta seca y dolorida, como una poseída, alzando los brazos al aire una y otra vez sin dejar de vociferar: SOY YOOOOOOOO, SOY YOOOOOOO, ESTOY AQUIIIIIIIII, SOY YOOOOOOOO. LO HE CONSEGUIDOOOO.
Nos abrazamos los tres compañeros de ascensión mientras botábamos riendo y gritando durante un buen rato hasta acabar cayendo al suelo derrotados, sin resuello por el esfuerzo....pero sin dejar de reir.
Así es LA VIDA, una montaña inmensa que hay que escalar. Te explicarán lo duro o fácil que es pasar por ella. Habrá quien lo haya hecho en mas tiempo y quien en menos, pero las vivencias, los miedos, las alegrias siempre serán diferentes en modo y en tiempo. Lo importante es haber pasado por ella, sentirla, sufrirla, vivirla, amarla, domarla y poder contarlo....a pesar de todo, con una sonrisa.

domingo, 3 de enero de 2010

ADIOS A MI AMIGA



..." Después de muchos años de amistad, hace unas semanas tuve el valor suficiente para despedirme de mi amiga.


Fueron muchas las ocasiones en las que intenté alejarme de ella....más todo era en vano puesto que era yo quien más la necesitaba.


Pero había llegado el día de hacerlo, lo sabía. Lo decidí así sin más....ya era hora de vivir mi propia vida.


La senté frente a mí y recordé cuántas vivencias habíamos pasado juntas:


-Allí estaba mi amiga cada vez que alguien me habia roto el corazón, dándome alegria y ganas de vivir.


-Allí estaba mi amiga cuando me fallaba el valor y necesitaba sentirme única.


-Allí estaba ella en mis largas noches de soledad, haciendome compañía.


-Y cuando la tristeza al amanecer de un nuevo día inundaba mi alma y mis pies no respondían, allí estaba mi amiga para levantarme de la cama.


Todas las despedidas son tristes y angustiosas...pero la nuestra no fué así. Fue una despedida aceptada y largamente esperada.


Ningún sentimiento emergió de mi corazón al despedirme, porque había llegado la hora de despedirme de mi amiga....mi amiga... LA BOTELLA.