Fuí yo quien encontró el cadáver.Por que ella así lo quiso...llevaba horas llamándome por entre las viñas.
Seis meses después mi cuerpo consiguió llorar
acariciado por unos brazos de agua
mientras me susurraban al oído
un cuento sobre las mariposas....

Bonito escrito...
ResponderEliminarUn saludo
En esta ciudad donde vivo, mi Señora,... siempre hay algún "fantasma" entre las viñas.
ResponderEliminarExpresiones susurrando cuentos varias.
El susurro al oído es precioso.
ResponderEliminarMe ha encantado.
Un abrazo
Mucho muy original. Te felicito.
ResponderEliminarUn placer leerte.