miércoles, 27 de enero de 2010

MANOS DE AGUA

Fuí yo quien encontró el cadáver.
Por que ella así lo quiso...llevaba horas llamándome por entre las viñas.

Seis meses después mi cuerpo consiguió llorar
acariciado por unos brazos de agua
mientras me susurraban al oído
un cuento sobre las mariposas....

4 comentarios:

  1. En esta ciudad donde vivo, mi Señora,... siempre hay algún "fantasma" entre las viñas.

    Expresiones susurrando cuentos varias.

    ResponderEliminar
  2. El susurro al oído es precioso.

    Me ha encantado.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Mucho muy original. Te felicito.

    Un placer leerte.

    ResponderEliminar

Aletearon en mi oído: