sábado, 20 de febrero de 2010

DESEOS AL AIRE

Un amigo budista que volvía al Tibet me trajo hace unas semanas un cordel lleno de banderas de colores en las que había inscritas oraciones a diferentes deidades. Me explicó que los tibetanos escriben deseos al dorso y luego las cuelgan en las alturas.
Mi amigo me hizo el ofrecimiento de ser la primera en "pedir" y yo me pasé el fin de semana dándole vueltas a cada una de las banderitas pensando qué era lo que más deseaba. No podía pedir cualquier cosa, debia ser algo especial ... pero le devolví el pliego de tela a mi amigo sin escribir nada y le dije que las fuera pasando a la gente que él considerase necesitaba cumplir deseos y que una vez estuviera la ristra completa me reservara una, así tendría tiempo de pensar con más claridad.
Cuando volvió a entregarme el paquete yo continuaba sin tener claro qué desear, así que fuí leyendo una a una cada escritura. Algunas peticiones éran anonimas y otras venian firmadas, incluso algunas eran de gente conocida por mí.
Sólo fué después de leerlas que supe qué era lo que quería. No quería pedir nada.

Y escribí............ GRACIAS.

Mi amigo se sorprendió primero al leerlo y luego.... asintió y me regaló una gran sonrisa.

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