La sociedad se desintegra. Cada familia en pie de guerra.La corrupción y el desgobierno hacen de la ciudad un infierno.
Gritos y acusaciones, mentiras y traiciones,
hacen que la razón desaparezca.
Nace la indiferencia, se anula la conciencia, y
no hay ideal que no se desvanezca.
Y todo el mundo jura que no entiende
porque sus sueños, hoy se vuelven mierda.
Y me hablan del pasado en el presente,
culpando a los demás por el problema
de nuestra común hipocresía.
El corazón se hace trinchera.
Su lema es sálvese quien pueda.
Y así, la cara del amigo se funde en la del enemigo.
Los medios de información aumentan la confusión,
y la verdad es mentira y viceversa.
Nuestra desilusión crea desesperación,
y el ciclo se repite con más fuerza.
Y perdida entre la cacofonia se ahoga la voluntad
de un pueblo entero.
Y entre el insulto y el Ave María,
no distingo entre preso y carcelero,
adentro de la hipocresía.
Ya no hay izquierdas ni derechas: solo hay excusas y pretextos
Una retórica maltrecha, para un planeta de ambidiestros.
No hay unión familiar, ni justicia social,
ni solidaridad con el vecino. De allí es que surge el mal,
y el abuso oficial termina por cerrarnos el camino.
Y todo el mundo insiste en que no entiende
porque los sueños de hoy se vuelven mierda.
Y hablamos del pasado en el presente,
dejando que el futuro se nos pierda,
viviendo entre la hipocresia.
-RUBEN BLADES-

Sei solidaria, comprometida, luchadora, todo una esperanza que haya personas así para un mundo cada vez menos humano y mas distante.
ResponderEliminarCanta Battiato en "Bandiera bianca" una letra que bien podría aplicarse a la actualidad, como la de Ruben Blades.
Muerta la hipocresía no es que el mundo vaya a ser facil y un paraíso pero sí mucho mejor y sobre todo con confianza.
Un abbraccio!
Un abraccio a te, Carlos.
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