
Hace unos días llegó a mis manos una antigua cartera de mano que habia permanecido olvidada durante muchos, muchos años en una caja de cartón en un sucio desván.
Al reconocerla, la emoción dejó escapar una lágrima.
Tenía desdibujado un corazón en una cara, pero yo sabía exactamente las iniciales que faltaban.
La piel aterciopelada había desaparecido casi por completo y al abrirla despedía un rancio olor a humedad.
Allí estaban metidos todos mis sueños, todos mis deseos....deseos de una niña de diez años.
Me senté entre los pinos con mi pequeño tesoro entre las rodillas y mis dedos temblorosos fueron desplegando uno a uno, con mucho mimo aquellos trocitos de mi vida...la vida que soñé tendría cuando cumpliera exactamente la edad que tengo...
Y con una sonrisa cruel en la boca descubrí que ninguno de aquellos anhelos se habia cumplido...
Cerré la cartera y cerré los ojos intentando recordar todas y cada una de las personas que se han cruzado en mi camino. Desde mi niñez hasta justo el día de hoy.
Recordé la envidia que le tenía a mi hermana mayor cuando mi padre le peinaba suave y lentamente el cabello y el chocolante caliente de mi madre los dias de lluvia al salir del colegio.
Recordé palizas y recordé caricias.
Recordé el soborno( de una peseta )de un niño con contarle algo a mis padres, aunque no recordé el qué. Y recordé a otro llorar al subirse a un taxi por no poder despedirse de mí.
Recordé mi primer beso y recordé mis primeras lágrimas.
Recordé las caras que veía a través de mi habitación adolescente y recordé el significado oculto de las iniciales de mi firma.
Recordé hospitales y recordé viajes.
Recordé la hermosura de mi pedida de mano bajo una lluvia de estrellas y recordé porquién lleva, inocentemente, mi hijo su nombre.
Recordé un dulce amante y recordé mis crueles palabras a la persona que me amaba.
Recordé muertes y recordé nacimientos.
Recordé amigos y recordé enemigos .
Y después de tanto recordar olvidé por fin mis sueños . Sonreí al concienciarme de haber participado en la vida de tanta gente y me alegré de la grata huella que dejaron en mí .

Cuánta hermosura, cuánta añoranza en estas palabras.....
ResponderEliminarGracias Anónimo. todos añoramos un poco nuestra infancia...y nuestros infantiles sueños.
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